Tarta de queso con chocolate blanco

La tarta de queso es uno de mis postres favoritos y aún no he encontrado una variante de esta tarta que no me guste. Pero hoy quiero compartir con vosotros una receta que encontré por casualidad y que se ha convertido sin duda alguna en mi tarta de queso favorita: Tarta de queso con chocolate blanco.

Como son varias las personas que me han pedido la receta de esta riquísima tarta de queso, y como yo también la quiero tener bien a mano para que no se me pierda, he decidido compartirla en el blog.

Ingredientes para la base:

  • 90-100 gr de galletas digestive trituradas.
  • 30 gr de mantequilla

Ingredientes para la tarta:

  • 400 gr de crema de queso Philadelphia (o similar)
  • 180 gr de azúcar
  • 90 ml de nata líquida para montar
  • 150 gr de chocolate blanco
  • 4 huevos
  • una pizca de sal

Preparación:

  1. Preparamos el molde para la tarta y una fuente. Se ha de tener en cuenta que la fuente debe de ser más grande que el molde, de tal manera que éste último se pueda introducir dentro de la fuente para poder hornear la tarta al baño maría. Por este motivo, si el molde es desmontable es aconsejable forrarlo de papel de aluminio para evitar que el agua penetre.
  2. Precalentamos el horno a 200º
  3. Lo primero de todo es la base de la tarta. Para ello, derretimos la mantequilla y la mezclamos bien con las galletas trituradas. A continuación colocamos la mezcla en la base del molde y realizando presión la vamos repartiendo hasta cubrir en su totalidad. Introducimos el molde en el horno durante 10 minutos y dejamos enfriar.
  4. Bajamos la temperatura del horno a 180º e introducimos la fuente con agua caliente.
  5. En un bol calentamos la nata y a continuación añadimos el chocolate blanco troceado mezclándolo bien hasta que se derrita.
  6. En otro bol mezclamos bien el queso con el azúcar (si es con batidora de varillas, mejor)
  7. Añadimos la mezcla obtenida en el paso 5 y continuamos batiendo hasta obtener una crema homogénea.
  8. Añadimos uno a uno los huevos y una pizca de sal mientras seguimos mezclando.
  9. Vertemos la mezcla en el molde sin que sobrepase los 3/4 de altura de éste e introducimos el molde en la fuente con agua para que se haga al baño maría durante una hora. Si transcurridos 30 minutos la parte superior de la tarta se empieza a tostar, se puede tapar con papel de aluminio para evitar que se queme.
  10. Transcurrida la hora apagamos el horno y dejamos un poco abierta la puerta para que la tarta repose durante una hora más.
  11. Por último, hay que dejar reposar la tarta durante 4 horas en la nevera.

Y ya está lista para comer!!! Puedes recubrirla con sirope de caramelo, de fresa, de frambuesa o acompañarla con nata, esto ya es a gustos. Aunque la tarta está deliciosa tal cual, no necesita ningún añadido para que triunfe en el paladar.

 Fuente de la receta: Frambuesa y Caramelo

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